Maxi Berta

Nos visitó Federico Navarro.

Federico Navarro nos habla de todo un poco, la situación de Paulier y Guaná, una fuente de trabajo para muchos músicos que hoy en día tras su clausura ha dejado a muchos artistas sin un ingreso. También nos habla de su trabajo y su carrera como guitarrista.

El circo callejero como profesión.

Marcia y Johnatan, ella es argentina, el es uruguayo, comparten la pasión del arte callejero y en concreto hacer Circo Callejero. Se conocieron en Buenos Aires y decidieron emprender una vida juntos haciendo lo que les apasiona, nos contaron cómo es vivir de esto y qué es lo que hacen.

Te dejamos lo que fue la entrevista para que la puedas disfrutar.

Perdón uruguayos, yo también lo grite…

 

Cuál si fuera el mas grande de los antónimos, esta nueva sección de Descarrilados empieza como termina nuestro programa; Pidiendo perdón.

Muchos “caretas”, nacionalistas, disfrazados cuál si fueran Supermans uruguayos, siendo su capa, el pabellón, dirán: “esa final de mierda yo no la miré”.

Pues nosotros sí, señores. Con recelo, como corresponde, pero atentamente.

En Montevideo, rondaban las 20:45, de aquel domingo negro. La lluvia empezaba a caer, cual presagio de lo que vendría. Cierto nuevo escritor, conductor del programa ya nombrado, terminaba su jornada de piiiii (Se utilizará dicha expresión cada vez que queramos hablar de cierta actividad que a los tacheros enoja mucho, simplemente para preservar la integridad del mismo).

Sin maníes, ni papitas (ni siquiera Manolo, que convengamos son mas baratas y mas ricas que las Lays) y mucho menos queso ni longaniza, me senté a ver dicho match. Las escuadras mas odiadas en mi corazón salían a la cancha, y en mí, se acentuaban esas ganas tremendas de que Bin Laden hiciera uso de mi cuerpo para hacer lo que Bin Laden mejor sabe hacer.

Empezó el partido, y cuál si fuera una novia en plena crisis con su homónimo, me levanté a preparar el mate; malhumorado, celoso, y hasta un poquito despechado, mirando la tele por encima del hombro. Simplemente esperando lo peor para ambos.

El primer tiempo terminó, y no fueron las expulsiones las que lograron engancharme en el partido. Ni siquiera el juez; sonriente, baboso, tomándole el pelo al peor de los chilenitos al final del primer tiempo. Nada de eso.

El único motivo por el cual pedí una pizza con aceitunas a Rossel para ver el segundo tiempo fue el gol que erró Higuaín.

Señoras, Señores… El morbo se había adueñado de mi cuerpo.

Ese morbo que nos hace ver por la ventana del 174 cada vez que vemos una moto chocada. Ese morbo por el cual no nos podíamos dormir cuando nuestros padres mandaban bola como locos en su cuarto.

Pues ese morbo se había metido en mi cabeza y deseaba, por lo menos, que a los porteños les costara muchísimo ganar esa copa.

El segundo tiempo nada dejo. Me dio tiempo para comer la pizza, la cual tenía 5 aceitunas y 10 gramos de mozzarella (la única explicación que le encontré al hecho fue que los de Rossel pensaron que era argentino o chileno. Asumo también, que la misma estaba escupida, por lo menos).

Vale aclarar, qué si bien odio incondicionalmente a ambas selecciones, al que menos odiaba antes de empezar la final era a Argentina, y concluyendo que sí o sí tenía que haber un ganador, si alguien debía de ganar para mí, era Argentina. Pero al final del segundo tiempo, no estaba tan seguro de eso.

El morbo, cuál si fuera una infección letal, se propagaba por mi cuerpo.

Como toda enfermedad letal, lo más difícil, es asumir que uno se va a piantar, y ese momento llegó cuando esbocé un “Buena Bravo”, al ver que el chilenito con guantes le sacó del ángulo el cabezazo al Kun.

Se venían los penales. Yo ya estaba entregado a la morbosidad extrema. Parecía que estaba viendo uno de esos programas de Moria Casán, donde la gente se agarraba a piñas y lloraba. Y mientras pensaba esto, escucho la voz del relator decir:

—¡Lo erró, Messi lo erró!

Entré en shock. Aproveché que nadie me miraba y sonreí, y no solo sonreí, sino que sonreí con sonrisa Colgate. La trama de la mejor de las películas morbosas que se pudieron inventar, estaba llegando a su fin.

En el momento que el chilenito pelado con cara de Macaluso saliendo de Azabache a las 6AM en pedo se para frente a la redonda, me sentí como un travestido del sentimiento que todavía no se anima a salir del ropero. Era una quinceañera con el mes.

Me sentía como cuando entras a McDonalds y no tenés nadie delante tuyo. La cajera te espera y vos no estás preparado para elegir que comer. Entonces te pones a mirar para arriba, desesperado, tratando de encontrar algo que te guste. Al final terminas eligiendo la de siempre, Doble Cuarto de Libra con Queso. Pero pasa una de las peores cosas que te pueden pasar. Te olvidas de decir la palabra que la transforma en especial. “Doble”.

Es que ya es tu amiga. Es “La Cuarto de Libra” para vos. Y al abrir el envoltorio, te sentís peor que cuando te dejo tu novia.

Volviendo al tema. Sentía que no sabía lo que quería. Pero no había tiempo para ponerse a pensar. Lo dejé en manos del destino.

Y sí… Perdón uruguayos, pero yo también lo grité. No fue como el grito del penal de Abreu, ni el del “Pelado” Cáceres en el partido contra Argentina. Pero fue grito al fin. Invadido por el morbo, lo grité. Y sin reflexión alguna, puse Fox en una tele y ESPN en la del cuarto. Era “Gollum” del Señor de los anillos, con el anillo en la mano. Fui el peor de los gusanos de este mundo, ¡y se sentía tan bien!

Entre el colorado puteando porque habían puesto su número de celular en las redes sociales, las cebollas, los tweet de los porteños, de los uruguayos, Messi anunciando que se iba, ESPN yendo y volviendo de los cortes sin música, cual luto, me di cuenta que ellos también lo estaban disfrutando, a su manera, pero lo estaban disfrutando.

Es que son así. No hay como los argentinos para hacer televisión. Por eso, a ellos también los perdonamos por ser como son.

Autor: El Gringo.

Instalan la primera barrera gigante para limpiar los océanos.

Somos más de 7.000 millones de habitantes en la Tierra y a lo largo de la historia hemos creado cosas maravillosas, pero al mismo tiempo nuestro paso por el planeta se ha notado.

Poco a poco estamos consumiendo recursos y, al mismo tiempo, generando residuos. Con 7.000 millones de personas, hay mucha basura y desperdicios que acaban en el océano. The Ocean Cleanup es la iniciativa que quiere ponerle solución y esta semana instaló el primer prototipo de barrera oceánica de la historia.

La historia de The Ocean Cleanup es conocida, ya que la organización fue fundada por un joven holandés, Boyan Slat, que imaginó una forma de que los océanos se auto limpiasen, simplemente colocando barreras y aprovechando las mareas naturales.

De esa manera se fundó el proyecto en 2013 y desde entonces se han recaudado varios millones de dólares en financiación para llevar a cabo la idea.

Se estima que cada año cerca de 8 millones de toneladas de plástico acaban en el mar, por no hablar de otros residuos. Si bien las barreras no van a solucionar el problema, es un intento de lograrlo.

La barrera se colocará a 23 kilómetros de la costa y el objetivo principal es probar que funciona y que puede soportar las condiciones. Allí se quedará por un año y está equipada con decenas de sensores que medirán su actividad y los comportamientos de la estructura con respecto a los cambios climáticos. Es una barrera flotante, pero el sistema de limpieza se encuentra en una cortina que se sumerge 2 metros y va atrapando la basura y los plásticos, mientras que deja pasar el agua.

El costo de la fabricación y las pruebas del prototipo de la barrera ronda en los 1,5 millones de euros. Si todo sale bien, en 2020 se instalará una gigantesca barrera de 100 kilómetros de longitud entre Hawai y California y según estudios realizados, será capaz de atrapar la mitad de la gran mancha de basura del Pacífico en 10 años, esto se hará utilizando las corrientes oceánicas y será de forma pasiva.

 

Fuente: http://www.omicrono.com/2016/06/barrera-para-limpiar-oceanos/#!kalooga-24530/~Oc%C3%A9anos%20~%22la%20primera%22%5E0.75%20~%22la%20historia%22%5E0.56%20~%22La%20Tierra%22%5E0.42

Lucha por los derechos de la mujer mediante el arte

“La naturaleza consensual de los actos sexuales se convierte en un símbolo aquí.”

La performance de Milo Moiré, denominada “Caja espejo” es un reflejo de la sociedad de la sexualidad humana. Es una representación ampliada del “Tap and Touch Cinema(1968) y un homenaje a la artista austriaca Valie Export, que ya estaba luchando por los derechos de la mujer en la década de 1960 a través de acciones artísticas. La artista Milo Moiré utiliza su cuerpo como instrumento, como un arma, con el fin de describir y perturbar las estructuras. Ella busca la expresión femenina de la autodeterminación sexual y explora los límites del arte y la moral burguesa.

Milo lleva una falda con forma de trapecio formada por espejos; una abertura rectangular en la parte delantera está cubierta con una cortina roja. Con un megáfono que invita a los transeúntes a meter la mano en la apertura durante 30 segundos, con el fin de tocar su vagina. “Estoy aquí por los derechos de la mujer y la autodeterminación sexual. Las mujeres tienen una sexualidad, al igual que los hombres. Sin embargo, las mujeres deciden por sí mismas cuándo y cómo quieren ser tocadas y cuando no”, declaró la artista.

¿Qué pasa cuando una mujer pone su sexualidad en exposición pública, y asertivamente toma la iniciativa estableciendo reglas claras para la interacción íntima? El carácter consensual de los actos sexuales se convierte en un símbolo aquí. Moiré ha tomado, además, la libertad de mostrar el deseo femenino, invitando a las mujeres a animarse. La artista complementa la imagen dominante del cuerpo femenino como un espejo del deseo masculino.

Te dejamos el video para que veas esta peculiar manera de luchar por los derechos de la mujer.

“El centro para Wright-Phillips, de cabezaaaaa, gooool…”

Más vale tarde que nunca, eso dice el dicho, por eso nosotros te traemos el bloque del Viernes 3 de Junio junto a el flamante relator de Tenfield, Javier Diaz.

En uno de los duelos de relatos más épicos del fútbol mundial, nuestro Xavier enfrentó a Javier, aún no sabemos quién fue el ganador, pero estamos seguros de que lo dejaron todo en cada jugada. Recorremos un poco de la carrera de Javier, desde sus comienzos hasta hoy en día, vivió junto a nosotros el ascenso de su querido Rampla, nos tocó otorgarle esa pequeña alegría. No te contamos más, entregate de cuerpo y alma a este bloque lleno de magia.

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